¡Qué grande es un sistema en el cual un vendedor que hace una hora no lo conocía es capaz de entregarle una objeto (como un carro, una nevera, una lavadora/secadora) que puede valer varios miles de dólares, sólo con su identificación y su historia de crédito!!!

Uno de los puntos en los que enfatizan mucho las amistades cuando se comienza a discutir sobre emigrar y sus dificultades, es el hecho de no poseer la “famosa” historia de crédito; de cómo, “si no se tiene una historia de crédito, es difícil o prácticamente imposible obtener los beneficios de crédito de la economía de mercado y que el sistema va a devorarlo a uno por esto”.

Este artículo se refiere básicamente a personas que emigran a países donde existen economías de mercado, las así llamadas economías neoliberales.

Por favor, traten de recordar qué ocurría en sus países de origen cuando querían comprar un carro nuevo, un electrodoméstico ó una nueva casa ó apartamento. En mi caso, cuando yo quería comprar un carro nuevo, tenía que comenzar por suplicarle a un concesionario que me hiciera el favor de venderme un carro o tenía que buscar influencia con alguien que conociera al concesionario para que me metiera en la lista de candidatos. Una vez que estaba en la lista, tenía que esperar 2 ó 3 meses para recibir el vehículo y mientras tanto depositar parte del valor del mismo, todo ésto mientras  traía de vez en cuando algún regalito a la agencia para estar seguro que el carro era para mí. Una vez que llegaba el vehiculo, no tenía derecho a escoger nada, el color era el que venía y si tenía accesorios superfluos que yo no quería no podía rechazarlos, porque perdía mi turno. En cambio ahora, en esta sociedad de mercado, con un crédito establecido, el problema más grande para mí es cuál carro quiero,  de cuál color y con cuáles accesorios  y todo lo que necesito es decidir cuánto puedo o estoy dispuesto a  pagar de pago inicial. Dos a tres horas después de llegar al concesionario salgo con el carro que quería.

 Claro que me tomó un tiempo establecer este estatus, pero tampoco es algo demasiado difícil. Hay que pensar en cómo funciona el sistema y comenzar a trabajar para pertenecer a él. Lo bello del sistema es que cualquiera puede obtenerlo. A la larga es un sistema cómodo, práctico y no se le deben favores a nadie. Obviamente, cuando uno llega no conoce el sistema, así que debe acostumbrarse primero a la idea y luego trabajar para ser incluído en él. Depende exclusivamente de uno mismo y de su habilidad para decidir hasta dónde quiere llegar para establecer su crédito. Claro que, como inmigrante, uno está retrasado con respecto a los locales, que pudieron comenzar a construir su  desde que recibieron su primer cheque.

Puntos Prácticos:

– Comience a construir su historia de crédito en el momento que decida emigrar. Acepte tarjetas de crédito que le sean ofrecidas, aunque tengan montos de crédito pequeños, como por ejemplo, las que  ofrecen las estaciones de servicio.

– No tome demasiadas tarjetas de crédito; esto puede ser perjudicial para su historia de crédito.

-Las tarjetas de débito no construyen historia de crédito, tampoco las tarjetas de crédito asignadas a sus cuentas bancarias.

-Si tiene una propiedad, no importa cuán pequeña, tome una hipoteca, aunque no la necesite.

-Haga compras regularmente, no impulsivamente; el monto del crédito debe crecer pero no de una manera espasmódica.

– Pague a tiempo sus cuentas; si no tiene suficiente dinero, haga el pago mínimo, pero siempre pague.

-Debe evitar recibir estados de cuenta por pagos atrasados. Si por alguna razón el pago llegó retrasado, llame a la compañía y explique por qué. Estas tienden  colaborar, especialmente con clientes que enfrentan sus dificultades proactivamente y buscan soluciones.

– No sobre extienda su crédito

Autor: Felix Altaras

Images Andres Rueda Google Images

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