Revisando los artículos que se han escrito en el Blog últimamente, se me ocurrió escribir uno que quisiera llamar ¨Guía de Preparación (ABIERTA) para Emigrar”. Lo llamo así porque  voy a comenzar a escribir una serie de ideas sobre puntos que yo creo que cualquier emigrante debe tomar en cuenta antes del hecho y espero que los lectores del Blog me ayuden a llenarlo con más ideas que ellos aporten,  de tal manera que sea lo más amplio posible.

Reflexiones que he tenido antes y después de emigrar:

  1. Lo primero que hay que meterse en la cabeza es que no se puede tener todos los pasos cubiertos al ir de un sitio a otro. Aunque se haya pensado en todos los imprevistos, siempre van a existir sorpresas. Esta etapa requiere que uno se llene de una buena una dosis de optimismo. El riesgo es algo presente en toda emigración, sea por la razón que sea. Para el que no le tiene miedo a las sorpresas estos primeros pasos son sumamente fáciles y además los  disfruta. Pero la inmensa mayoría de las personas si le tiene respeto a las sorpresas, pasan días esperando, pensando, asustados, a ver que es lo próximo que va a pasar que no habían contemplado.

Es necesario estar consciente y tener presente cada pequeña cosa positiva de manera de contrarrestar lo negativo. Recordar siempre porqué se tomó  la decisión de emigrar, destacar lo malo que se dejó y cómo era la vida allá para haber tomado “la decisión”.

  1. Bajar el nivel de vida (“Downsize”). Hay que empezar a  pensar que no se va a  comenzar en un nuevo país con el mismo nivel de vida que se tenía en el lugar  de donde se procede, a menos que se que tengan recursos económicos ilimitados o se trate de una persona con habilidades y conocimientos excepcionales, y aún así hay que ser cauteloso. Se puede llegar al nivel de vida del país de origen luego de cierto tiempo, después que haber podido evaluar las posibilidades.
  2. Hay que prepararse para muchas adaptaciones: adaptaciones en la casa, en el trabajo, en las amistades, en la manera de disponer del tiempo y muchas más
  3. Llenarse de paciencia; las cosas pueden darse a un ritmo totalmente diferente al que uno está acostumbrado, y si no se desarrolla paciencia  se actúa atropelladamente, no dando tiempo a que las cosas tomen su curso regular.
  4. Hay que ser creativo, tratar de empezar a pensar, como dicen los anglosajones, ”outside the box”, fuera de lo que es usual.
  5. Dejar la soberbia en su vieja casa. Ser humilde. No pensar que uno lo sabe todo y tiene todas las respuestas.
  6. Tratar de comenzar a “entrar” en la manera de pensar del país adonde se quiere emigrar. Recordar que no es lo mismo ir de vacaciones a un sitio que emigrar a él.
  7. Averiguar quien de sus amigos o conocidos ha emigrado al lugar donde se quiere ir y empezar a reactivar esas relaciones porque, además de que van a ser muy útiles, van a significar compañía en esos primeros momentos en los que uno va a sentirse bastante solo.
  8. Escuchar y oir.  El que escucha primero oye, luego lo asimila y lo  integra con sus conocimientos previos como un nuevo pensamiento. El que solo oye, no aprende nada nuevo porque hizo la pregunta sin necesariamente prestar atención a la respuesta.
  9. Prepararse a pedir ayuda. Ya sea de familiares o amigos  y también pensar en la asesoría pagada. Mientras más rápido, menos traumático va a ser el éxito.
  10. Empezar a revisar su casa para ver  qué quiere llevarse. Piense en qué va a necesitar en su nuevo sitio de residencia y compare su valor en ambos lugares; se va a sorprender de la diferencia de precio que puede haber. Puede que sea significativamente más caro (“déjame llevarlo, arreglarlo,comprarlo para llevármelo”) o más barato ( venderlo, dejarlo). Piezas clave del mobiliario y/o piezas con valor sentimental pueden ser muy útiles en la transición, porque hacen que uno se sienta “en casa”.
  11. Aprende a no comparar, acepta que va a ser diferente (Nuevo aporte)
  12.  Nosotros tenemos pensamientos que podemos encaminarlos para sentirnos, en la nueva experiencia, capases de estar bien donde estemos. Ayuda el valorar por qué emigramos y verlo como un regalo por parte de la vida, que no lo da a todos. Cuesta trabajo cuando se tiene más edad pero recordemos que “podemos acostumbrarnos a todo menos a no comer”.(Nuevo aporte)
  13.  Estar aquí y ahora nos quita cargas pesadas para seguir adelante, tomemos en cuenta de por qué le llamamos PRESENTE, es por definición regalo u obsequio que se le da a alguien.( Nuevo aporte)

Creo que, como artículo inicial, he abarcado un espectro amplio. Para mí estos son puntos relevantes, pero cada persona debe darles su propia  importancia.

Quisiera que los lectores que siguen EL INMIGRANTE participen en completar esta guía de preparación para el “gran paso”.

Espero comentarios, recomendaciones ó  sugerencias para incluirlas.

Apriete aquí para incluir su recomendación. theinmigrant@gmail.com

EL Inmigrante

Imágen: Google Images

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