Un hecho que ha llamado mi atención es el distanciamiento que empieza a ocurrir  entre el que emigra y el que se queda. Me he preguntado, entonces, porqué ocurre éso?  Buenos amigos, amigos entrañables de toda una vida, terminan separados. Lo había percibido cuando no era inmigrante y lo vivo ahora como inmigrante.

No importa lo que tengan las personas en común, al emigrar uno comienza a tener nuevos intereses y  amistades en el  nuevo lugar. Lo que motivó la emigración empieza a tener mucho peso para el que se fue y el que se quedó tiene conclusiones diferentes; los parámetros de ambos se vuelven distintos, el crecimiento es diferente, los intereses ,valores, la prioridad de las cosas, cambian.

He escuchado sobre parejas en las que uno de los cónyugues no se adapta y quiere volver y el otro le responde: ¿ qué voy hacer yo allá? Yo ahora pienso diferente, no tengo nada que buscar, qué se me ha perdido?

Para el que emigra mantener sus relaciones en su país de origen parece importante al principio; eso es lo que lo une al pasado que dejó. Pareciera que las reacciones del inmigrante y del que se queda son cruzadas. En un comienzo el que emigra  le da más importancia a las relaciones y a lo que dejó, pero a medida que se adapta se va desligando progresivamente. El que se queda sigue con su vida, no le hace tanta falta  el amigo que se fue, tiene su ambiente, el resto de sus amistades, su estabilidad; a medida que ve que el que emigra se estabiliza, ve lo que ha logrado, piensa en su decisión de quedarse y me imagino en sus relaciones con los que se han ido……

Uno observa que al pasar el tiempo, se vuelve cada vez menos al terruño y a los amigos que se quedaron. Eso no quiere decir que no exista añoranza, pero se añora algo que ya no existe y al volver se encuentra uno con una situación cambiada, y ésto por un lado  es muy frustrante y por el otro se tienen ahora otros criterios de evaluación y nuevas cosas que ocupan nuestro  tiempo y espacio: nuevos amigos con sus propios intereses.

Mantener la relación con los amigos del pasado requiere un esfuerzo, no puede depender únicamente del peso de lo que un día fue……….

Si tenemos interés en mantener a nuestras amistades y familiares que dejamos atrás, tenemos que hacer un esfuerzo en comprender que la relación no es igual, que debemos buscar nuevos puntos de concordancia y desarrollarlos, sobre todo en esta época que existen un sinfín de maneras de comunicación (tarjetas telefónicas pre-pagadas, BlackBerry, Internet, Skype) que facilitan ese contacto. Es importante respetar las decisiones de cada uno, porque lo que muchas veces se observa es la descalificación de parte y parte, algo muy dañino para mantener la relación. Hay que oírse mutuamente y entenderse; desarrollar proyectos en conjunto. Recordar qué fue lo que hizo especial esa relación en un principio y porqué queremos mantenerla.

Felix Altaras

Imagen: Google Images

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