Cuando me tocó enfrentar la realidad de que todos mis diplomas no serían reconocidos al salir de mi país, entendí que debía estudiar si quería ser productiva en una nueva  sociedad. Así que regresé a la Universidad, y apenas terminé mi último semestre  estaba desesperada por encontrar un trabajo, quería comenzar a trabajar inmediatamente después de la graduación. Pasé horas diseñando mi curriculum vitae (Resumé) y  aprendiendo las mejores estrategias para  las entrevistas. Estaba absolutamente aterrorizada con la sola idea de  mi primera entrevista por teléfono, especialmente pensando en las dificultades adicionales que implica ser entrevistado en una lengua que no es la tuya. Hize aplicaciones por Internet en cuanta lista o página de buscadores de empleo imaginables. A medida que pasaban las semanas y nada ocurría, estaba desanimada, mis emociones, frágiles y progresivamente comenzé a volverme  pesimista.

Pero el objetivo de conseguir un trabajo era mi prioridad en la vida, así que, a pesar de todo, persistí. Me di cuenta de que el arte de la entrevista es un arma invaluable, especialmente cuando está basada en tu personalidad  y que va mejorando  con la experiencia, lo cual fui utilizando  para mejorar mi enfoque en la próxima entrevista, que finalmente resultó bien!  Deseché todos esos esquemas diseñados en serie y  decidí ser absolutamente auténtica. Así fue que me di cuenta que el escollo y las dificultades para conseguir lo que uno quiere son una bendición disfrazada y finalmente el trabajo que encontré es totalmente diferente, pero absolutamente mejor que el  que originalmente estaba solicitando!

¿Qué error debe ser eliminado de su pensamiento con el fin de transformar los tropiezos en oportunidades? Hay que eliminar la expectativa de que las cosas no siempre van de acuerdo al mapa que nos hemos  trazado. Siempre se puede llegar al destino final, pero no podemos controlar cada paso  a lo largo de él. Y la razón es muy simple: no podemos  controlar todas las variables, sólo las nuestras.

Con mucha frecuencia, aprender algo nuevo requiere desaprender viejos estereotipos, en mi caso ¿qué tuve que desaprender para aprender algo nuevo?
 Tuve que desaprender el hecho de que mi preparación significaba una victoria inmediata. El hecho de que me había  preparado, no quiere decir que yo estaba totalmente lista. Aprendí  de que la preparación fue todo el proceso, incluídos los errores y ajustes.  Me tomó cinco años para empezar a ser productiva económicamente. Hoy sé que mucho de ese tiempo me lo hubiera podido ahorrar si no hubiera tardado tanto en ver la diferencia entre los pensamientos y emociones nocivas procedentes de mis inseguridades. Sin embargo, no doy por perdido ese tiempo, la adquisición  de un mal hábito a menudo debe preceder a la elaboración de un buen hábito.
En referencia a la incorporación a una actividad productiva, especialmente cuando venimos de una sociedad con diferentes parámetros  basados ​​en las ideologías, debemos estar siempre al frente y tomar esa experiencia como un reto fortalecedor, sin dejar de lado el hecho de que  debemos también esforzarnos en no dejarnos ir con la corriente, únicamente porque todos los demás así lo hacen.

Yo me reservo el hecho de elegir  mi manera de pensar y de aproximarme a las cosas. Y no lo hago porque quiera  ser diferente, sino porque no puedo controlar el hecho de que soy diferente… como  lo somos todos nosotros.

¿Cómo se declara la independencia mental de pensamientos limitantes que NO nos permiten tomar riesgos? ¿Qué es un pensamiento limitante, y ¿qué hacer para despojarlo de su poder sobre ti?
El escollo más grande que nos detiene al tomar riesgos es el hecho de que “yo no quiero fracasar”, “no quiero perder lo que he logrado”; y nos agobia la angustia de no lograr  aquello en lo que hemos puesto el corazón.  Podemos decretar  la independencia mental ante ese miedo mediante la eliminación del poder de “lo que falta es” y más bien verlo como un escalón en el proceso de realización. Esto quiere decir que no debemos ver  el fracaso como un final. Más bien, debemos verlo  como un trampolín que nos moverá más cerca del punto X . Si no me puede frenar, y siento que me lleva por un camino que yo no planeé, e incluso está desafiando hasta mi fe, asumo que se trata de una lección que me está indicando la puerta para el próximo hito en ese  viaje que es la vida.
Cuando elegimos la libertad sobre la esclavitud, cuando aceptamos que los errores son nuestros mejores maestros y que no estamos obligados a hacer las cosas como los demás dicen que sean… estamos  expresando el  afecto por nuestra verdadera salud y bienestar. La elección de la libertad exige una toma de conciencia por encima de los ecos del grito de NO.

¿Cuál  es la mejor  manera de elevar la conciencia por encima de los ecos?
Voy a mencionar lo que yo hago. Yo finjo que estoy de pie en un lado, como un observador objetivo, simplemente observando el desfile de los aullidos del  NO pasar. Sólo imaginarme  a mí misma de esta manera me ayuda a liberarme y  de involucrarme emocionalmente con los MUCHOS NO que en el transcurso de mi vida he tenido que escuchar. Es su turno!.
Creo que hemos sido creados para superar los desafíos que se colocan delante de nosotros. Yo creo que no hay experiencia imposible de conquistar. Hay que acostumbrarse a mirar  cada reto que enfrentamos como una prueba, una prueba para ver si verdaderamente estamos dispuestos  a darlo todo por conseguir éso. Si me doy por vencida, eso significa que yo no lo quería verdaderamente, solo si persisto en  la lucha es que estoy probandome a mí misma que ESO ES LO QUE YO QUIERO.
Gracias a su coraje de mirar a su vida de esta manera, Usted estará  dando un paso adelante con un esfuerzo consciente para entender que hacer con el fin de mejorar su vida. QUE GRAN MANERA DE AYUDARSE A SI MISMO!.

Juana Frontera-Fogel MD, Ed.M.S.