Manzanas y naranjasLa adaptación de un inmigrante a su nuevo país es un proceso progresivo, lento (para unos más que para otros) y de importancia vital para su feliz integración al terruño adoptado. Sin embargo, las diferencias culturales que pueden existir entre el “allá” y el“acá” pueden ser tan grandes que dificulten de manera considerable el proceso, sobre todo si ambos lugares tienen características muy diferentes en cuanto a costumbres, idioma, temperamentos, idiosincrasias, conductas, etc.

Yo soy de origen Europeo, criado en Latinoamérica y llevo nueve años viviendo en el Sur de la Forida y me pareció interesante compartir con ustedes ciertas diferencias entre nuestras culturas, específicamente me refiero a la Latina  y la Americana.

Tomemos, por ejemplo, la sociabilidad. Los latinos saludan a todos, aunque no los conozcan. Son altamente expresivos, se abrazan y besan, sin importar el grado de relación, son capaces de hablar animadamente con extraños y contarles toda su vida;  llegan a la casa del vecino sin anunciarse y sus hijos van a jugar sin hacer una cita de juego. La formalidad no existe para ellos y raramente son puntuales. Los Americanos, en cambio, tienden a ser formales, más reservados, mantienen su distancia, saludan en general de una manera parca si no conocen al individuo, el contacto físico no existe en el tratamiento social con un desconocido; no visitan a sus amigos a menos que tengan una cita hecha previamente, y también hacen citas de juego para sus niños con horarios estrictos establecidos; no entienden al padre latino que llega tarde a recoger a su hijo.

Los latinos, además, son “multitaskers”, ¿qué significa ésto? Que pueden hacer varias tareas o atender a varias personas al mismo tiempo; no siempre les sale bien, pero asi es como funcionan. Los Americanos hacen una cosa a la vez, hasta que no la terminan no pasan a la próxima; por eso vemos en las tiendas u oficinas que puede haber una fila larga,  pero el empleado atiende exclusivamente la persona que esta frente a él y se toma todo el tiempo que necesita hasta que resuelve todo lo que el cliente necesita. Estas actitudes traen como consecuencia  que uno ve muchas veces a los latinos molestos frente a los encargados porque no son atendidos con prontitud (a los latinos no les gusta mucho estar parados en una fila) o a los americanos molestos porque sus necesidades se van resolviendo por etapas (si es un latino el que lo atiende, al mismo tiempo que atiende a varias otras personas).

En la medida que entendemos las idiosincrasias particulares de las diferentes culturas, vamos aprendiendo a convivir mejor en el terreno en el que nos desenvolvemos y para nosotros, los inmigrantes, significa poder integrarnos más facil y rápidamente a nuestro nuevo país.

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