En un mundo macro-cambiante, donde se espera que el agua sea un recurso críticamente escaso, que China se convierta en la mayor economía del planeta, y que los productos de las economías basadas en conocimientos proliferen en todo el mundo, la migración—muchas veces ignorada—va a tener una gran importancia en la medida en que los individuos se esfuercen por resolver situaciones políticas y económicas en sus países. Un ejemplo actual es España, donde el desempleo en la población general (eliminando el sub-empleo y empleo sombra) se  estima cercano al 24% y el desempleo entre la población joven ronda el 50%. La inmigración emerge como una de las consecuencias y soluciones de las crisis económicas.

El ser un inmigrante de alguna manera lo convierte a uno automáticamente en un emprendedor. Bien sea por necesidad o por oportunidad, un inmigrante deja su país de origen para buscar nuevos horizontes.

Esto no sólo se aplica a personas sino también a corporaciones. Una compañía que busca un nuevo mercado en un país extranjero lo hace generalmente esperando encontrar oportunidades ó escapar de su propia difícil realidad. En este caso, las actividades extranjeras de una corporación en un nuevo mercado podrían ser consideradas  empresariato corporativo ó intra-emprendimiento.

Un buen ejemplo es Venezuela. Durante la primera década del siglo veintiuno, el gobierno venezolano nacionalizó varios sectores de la economía, incluyendo servicios de la industria petrolera, minería, algunas compañías constructoras, telecomunicaciones, electricidad, cemento y algunas industrias relacionadas con la alimentación, entre otras. Estos eventos, aunados a los altos costos de las transacciones para las compañías venezolanas (la eficiencia del gobierno de Venezuela fue clasificada como 59 de 59 en el IMD World Competitiveness Yearbook de 2011), como reacción a factores como inseguridad social, servicios públicos deficientes, barreras administrativas, incertidumbre legal y política  (Penfold y Vainrub, 2009), hicieron que muchos de los nacionales del país buscaran nuevas fronteras.

Factores como los ya descritos hicieron que el “plan B” se volviera en algunos casos el “Plan A”. Corporaciones venezolanas como Farmatodo (cadena de farmacias al detal), Locatel (franquicia de farmacias), Sambil (operador de centros comerciales), Churromania (franquicia de comida rápida), muchas firmas de corretaje, Banesco (banca comercial), Empresas Polar (productor de alimentos) y muchas otras operaciones establecidas, buscaron diversificar sus operaciones locales explorando oportunidades en otras latitudes.

Eventos como estos promovieron la creación de lo que Lara et al. llaman el “Latino global” (Lara, Briceño y Jiménez, 2009)–ecosistemas de latinos, los cuales mantienen lazos emocionales, profesionales y de negocios con sus países de origen. Estas son las bases de soporte naturales para el proceso geográfico de expansion de compañías venezolanas y latinoamericanas.

El continente suramericano ha sido marcado históricamente por ambientes dinámicos y hostiles, especialmente a niveles macro (politico, económico y regulatorio). Rodriguez y Vidal, (2011) sugieren que los ambientes marcados por hostilidad permiten reducir el grado de libertad de las organizaciones y empujan a las empresas familiares a explotar los recursos que poseen por sus influencias familiares para moldear estrategias adaptativas, tales como la  internacionalización, para obtener los resultados deseados. Algunas de estas estrategias son el resultado de utilizar orientación de emprendedores, procesos and prácticas desarrollados y seguidos por generaciones anteriores o fundadoras.

Cuáles son las lecciones que estos y otros emprendedores deberían aprender durante el engorroso proceso de esforzarse en alcanzar el éxito más allá de sus propias fronteras? Probablemente la más significativa de ellas es ser humilde. Entender que el nuevo mercado no es necesariamente  similar (lo más probable es que no lo sea) a aquél en el cual la compañía tuvo éxito. Invertir en conocimiento e información del mercado parece ser una estrategia muy productiva. Redes de influencias—si existen –parecen ser un paso aconsejable. Aprender de los errores que otros han cometido, y entender las ventajas competitivas que uno posee así como las desventajas que tiene, son también de vital importancia.

En el caso de individuos, las franquicias a veces constituyen una estrategia eficiente de entrada. Invertir inicialmente a través de la experiencia que una franquicia puede dar—franquiciar es un modelo probado—es necesario hacer notar que aunque sean menos atractivas económicamente que un “start-up” o que la adquisición de un negocio ya existente, las franquicias proven un modelo de negocios menos estresante, más familiar y menos riesgoso para el inmigrante.

Las otras cuestiones importantes que deben ser manejadas son los asuntos personales y familiares. Estos son tan importantes como todos los otros aspectos del negocio.

Sea humilde, pida consejo, use redes de influencias, estudie el nuevo ambiente y las nuevas posibilidades de mercado, trate de construir una nueva vida al mismo tiempo que mantiene sus conexiones con su país nativo, y déle a este nuevo proyecto todos los recursos que requiere—como si volver a su país no fuera una opción. En muchos casos, no hay opción.

Autor: Roberto Vainrub.

Senior Fellow en Florida International University. Escuela de Administración Comercial.

Publicado en: The Eugenio Pino and Family Global Entrepreneurship Center

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