Enfermedades del InmigranteHablamos de mudanza e inmediatamente sentimos emoción, tristeza, oportunidad y mayormente, sentimos miedo.

Miedo a lo desconocido. Es natural y humano ya que no estamos hechos de piedra.  Fluye la sangre por nuestras venas y lágrimas por los ojos.

La salud física es de primera importancia para tomar decisiones de cambio. Cuando nos encontramos enfermos, pareciera eterno el tiempo para volver a la normalidad y la rutina pero tan pronto estamos sanos y fuertes, olvidamos la maravilla de ese estado maravilloso: La Salud, brindándonos alegría, fuerza, entusiasmo y ganas de seguir adelante.

Cuando comenzamos un camino ya sea  espiritual, físico, intelectual, o económico, a menudo esperamos que los cambios ocurran de manera instantánea. De no ser así, aparece la frustración y dudamos preguntándonos ¿qué me está deteniendo?

Pero el cambio no ocurre porque hemos tomado la clase, algun taller, una carrera. Tenemos el conocimiento porque somos perspicaces nada más; pero el cambio, es una batalla.

La voz negativa interior, se obsesiona con el no cambio y la comodidad mal entendida de nuestra vieja forma de ser.

Desarrollar una conciencia mas grande es un trabajo duro: debemos utilizar toda la fuerza en la batalla contra esa parte nuestra que no quiere cambiar.

Para que ocurra la transformación, habremos de pelear con todo lo que tenemos, y si somos derribados, levantarnos de nuevo sabiendo que estamos más cerca de la victoria que antes.
La diferencia entre los perdedores y los ganadores es que los triunfadores entienden desde el comienzo que esta es una batalla pero su convicción es la victoria. Necesitamos saber que existe un proceso y confiar en él.

La fruta que no ha madurado hoy, algún día estará dulce.
La conciencia se desarrolla y la transformación ocurre cuando nos abrimos y nos comprometemos al proceso permaneciendo firmes luchando en nuestra guerra. Recordemos al ego tan necio: siempre buscando resultados inmediatos y molesto porque no le damos gusto al instante.
¿Cómo habla tu cuerpo llamándote la atención?

Tu cuerpo grita con exigencia y súplica de ser atendido: solamente hablando con sinceridad atenderás los males que en realidad son bondades de tu propio cuerpo pidiendo a gritos “Estamos en crisis, desahógate y retomemos el camino”

Para clasificar los gritos de tu cuerpo, obsérvate.

El Resfrío chorrea, cuando el cuerpo no llora.

Cuando el coraje y la rabia no consiguen salir, Arde el Estómago..

La Diabetes invade, cuando la soledad duele.

El cuerpo Engorda, cuando la insatisfacción aprieta.

Cuando las dudas aumentan, la Migraña deprime.

Cuando el sentido de la vida parece terminar, el Corazón se afloja,

La Alegría desaparece, cuando el perfeccionismo es intolerable.

Las Uñas se quiebran, cuando las defensas están bajas.

El Pecho aprieta, cuando el orgullo esclaviza.

Cuando el miedo aprisiona, sube la Presión.

Las Neurosis paralizan, cuando el niño interior tiraniza.

La Fiebre calienta, cuando las defensas explotan las fronteras de la inmunidad.

Ruth Barón Ch.

Análisis en Logoterapia y Motivación Personal.

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