CARROSHace unos años, cuando comenzamos este  blog, publicamos un artículo cuyo autor comparaba  su experiencia personal de comprar un carro en USA en contraste a comprar un carro en su país latinoamericano de origen.cars-clip-art-18

Hoy vamos a hablar de las diferentes formas que existen de comprar carros en USA. Es importante conocerlas porque el inmigrante necesita navegar por aguas desconocidas; conocer de antemano el terreno le puede facilitar su desempeño y también le puede ahorrar un monto apreciable de dinero, hecho de gran importancia en esta etapa de la mudanza.

La mayoría de las personas compra los carros a crédito. Pagar de contado,  como hacíamos en Latinoamérica, ocurre muy poco y prácticamente está limitado a los individuos que se  sienten incómodos al solicitar crédito (están acostumbrados a pagar siempre  de contado), o a personas que no tienen número de Seguridad Social, no tienen historia de crédito o tienen una historia de  crédito deficiente.

No debes entrar a comprar el carro en tu primera visita al concesionario; visita varios concesionarios buscando ese carro ideal para ti, tanto por las características del mismo como por el precio que estás dispuesto a pagar. Recuerda : en US vas a tener  mucha variedad para escoger. Al preguntarle información sobre un carro al vendedor, éste te va a pedir tus datos, divulga la menor información posible y nunca le entregues tu título de manejar en esa primera ronda de negociación, es una manera del vendedor de obtener  mucha información tuya en corto tiempo (ellos te dicen: “dame tu título de manejar , es más fácil copiar  tu nombre y datos”) Al regresar el concesionario de copiar tu título sabrá que estás bastante interesado y eso le da la ventaja a él en la negociación.

Cuando ya decidiste qué modelo de carro te gusta, viene la parte más importante, que es la negociación del precio y de qué manera quieres pagarlo.

Además de negociar con el concesionario directamente, existe la modalidad de “brokers” de carros. Se trata de compañías que se especializan de localizar el carro que deseas, revisando por todo US, en el concesionario que lo tiene al mejor precio. Ellos buscan quien no ha podido cumplir su cuota de ventas o tiene exceso de ese modelo y negocian el precio. Si te vas por esta manera de compra, debes tener un poco de paciencia porque toma tiempo localizar el carro y luego de negociarlo, el carro tiene que ser transportado a tu casa. Tú no asumes ni los gastos del broker, ni el pago del transporte. Es una modalidad nueva e interesante que se está desarrollando en US. Puedes visitar este link http://marquisautos.com/index2.php y conocer una de las compañías de las que estoy hablando.

En cuanto al pago, como señalamos al principio, tienes la modalidad de contado y la modalidad a crédito.

La de contado ya sabemos, escribes un cheque o entregas una o varias  tarjetas de crédito y sales con el carro que escogistes. No pienses que si lo estás pagando en efectivo te lo van a dar más barato. Para los concesionarios es lo mismo porque ellos  reciben el pago completo ya sea tuyo o de la institución financiera. Ellos no están en el negocio financiero, están en el negocio de vender carros.

En cuanto a la modelidad a crédito hay dos opciones: La de comprar el carro a crédito o la opción del “lease” (contrato de arrendamiento). Una de las  diferencias importantes entre ambas es que en la compra a crédito el riesgo lo asume el que compra; se establece un precio del carro, una cuota inicial y el tiempo en que se va a cancelar la diferencia, y, al finalizar de cancelar las cuotas, el carro es tuyo. Si lo quieres vender, tienes que hacer todo el trabajo tú: buscar dónde hacerlo y negociar el precio de venta, que puede variar por una infinidad de razones (cómo lo cuidaste, cuánto lo buscan en el mercado de carros usados, si tuvo un accidente, aunque lo hayan reparado). Generalmente el concesionario ofrece préstamos a crédito  a través de compañías financieras propias de las compañías automotrices. Si eres inmigrante reciente y no tienes historia de crédito estas compañías son de poca utilidad porque no cubres con sus requisitos. Pero no dejes de tratar, porque puede ser que tengas suerte y en ese momento, por alguna razón, reduzcan los requerimientos. Si no tienes suerte con las financieras automotrices, ve a tu banco, donde te conocen y les interesa tener más negocios contigo. La tasa de interés puede ser mayor que en el concesionario, pero debes tratar de negociarla, así como su comisión.

En la modalidad del “lease” tú negocias tu inicial y tus cuotas mensuales y al final del contrato del lease entregas el carro. El riesgo es del agente financiero. Tu única preocupación es la de mantenerlo sin mayores rayones o golpes y sin sobrepasar la cantidad de millas de uso pautada para no tener que pagar nada extra al entregarlo. Si el carro salió problemático, no  tiene que preocuparte porque vaya a perder valor, no es tu problema. Para obtener un “lease” necesitas tener historia de crédito o tener un familiar y/o amigo que la tenga para que cofirme contigo como avalador. En esta modalidad la negociación puede ser intensa. Escoge fechas importantes para el concesionario como finales de mes, final de año, cuando cambian los modelos de carro. Debes obtener un precio razonable de cuota mensual y piensa bien cuántas millas mensuales vas a rodar. Trata de no dar nada o dar la menor cantidad posible como inicial, porque ese dinero  realmente va como beneficio  al  vendedor. No les creas cuando te digan que están perdiendo plata con tu negociación. Mantén tu posición, no cedas fácilmente, si no te gusta la negociación y crees que tu precio es razonable, párate y vete, que si es así, te van a llamar para que vuelvas.

Como ves, la negociación requiere tiempo, pero al final vas a obtener un carro a tu gusto.

Anuncios