Coach Miren a su alrededor! Todo el mundo tiene un “coach” (entrenador, preparador). Las mejores figures deportivas del mundo, Tiger Woods, Michael Phelps tienen coaches. Los mejores Directores Ejecutivos de Compañías usan coaches; hasta el legendario Jack Wells de General Electric tenía un coach. Por qué todos ellos buscan confiar en un tercero para trabajar con ellos en sus oficios/negocios, en los que son tan buenos? Hoy en día existen hasta “life coaches” (entrenadores de la vida), profesionales que tratan de apoyarlo a uno con sus elecciones vitales.

Creo que todos tenemos una idea equivocada sobre qué es lo que hace un coach. Cuando estamos involucrados en lo que hacemos, las presiones diarias y las adversidades que manejamos, es posible que pasemos por alto cosas y que actuemos en condiciones subóptimas que afecten nuestro juicio. El coach, por otro lado, ve las cosas sin emociones que puedan enturbiar las decisiones. Por ejemplo, el coach que trabaja con una figura del deporte, va a evaluar el estado emocional de su cliente, sus movimientos, su foco y concentración y lo ayudará a trabajar lo que debe ser corregido al respecto. En el caso de los directores ejecutivos, que se encuentran muchas veces estresados y presionados por decisiones de juntas directivas, manejo de accionistas y de grupos de trabajo, así como por las fluctuaciones de los mercados financieros, necesitan cierto tiempo de “coaching” para “aclarar sus pensamientos” y actuar en el mejor interés de todos los involucrados. El coach lo ayuda a mirar las cosas de una manera más objetiva, a recobrar su compostura y actuar firmemente.

Aquellos de nosotros que nos hemos enfrentado a los “demonios” de la inmigración, a través de su ciclo completo, desde la decisión de hacerlo hasta el radicarse en el nuevo país adoptado, hemos  luchado con las barreras que nos hemos encontrado y hemos pasado por una montaña rusa de emociones, reconsideraciones y cambios de opinión.  Al rememorar mi propio viaje,  debo admitir que hubiera evitado muchos errores si hubiera tenido alguier que me guiara por el laberinto de opciones que se me presentaron y que me hubiera ayudado a tener respuestas adecuadas para mi familia sobre lo que nos parecieron reveses y contratiempos durante nuestros esfuerzos para mantenernos a flote y enfocarnos en la meta final de instalarnos en nuestro nuevo hogar legalmente, con escuelas, afiliaciones y trabajo.

El coach en esta situación es, en realidad, un guía y un compañero de conversación. Su papel es el de orientación, el de hacer preguntas que van a enfocar el pensamiento en los hechos adecuados y en la dirección correcta. El coach no toma las decisiones por su cliente, solamente lo ayuda a concentrarse en los problemas a tratar, a mantener la energía positiva y a inyectar confianza mientras se enfrentan dificultades.

Entendamos el alcance de lo que significa el coaching.  La definición más aceptada de coaching es que es “ un proceso de entrenamiento o evolución por medio del cual un individuo es apoyado mientras alcanza una meta o una capacidad personal o profesional”.  Este no debe ser confundido con ser un mentor, el cual se enfoca en el desarrollo general de habilidades o conductas específicas en una situación determinada.

Escoger un coach no es fácil. No es simplemente alguien que vivió los retos de la inmigración o alguien que vaya a tomar las decisiones por uno, ni mucho menos un amigo o un conocido de la familia.

Lo dejo hasta aquí en esta oportunidad, para continuar en el próximo número con un análisis práctico de cómo escoger un coach.

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