Rabino 3El cambio de residencia tiene un efecto profundo en la sensibilidad emocional de la persona, algunos incluso comparan la emigración a la pérdida de un ser querido, uno queda enlutado. La incertidumbre y la duda, lo desconocido y extraño de un nuevo ambiente, conducen a la pérdida de puntos de referencia que cada uno tiene en el ambiente que le es familiar, la consecuencia es la inseguridad y el temor, el cuestionamiento acerca de lo acertado de la decisión inicial. Cómo se puede responder a este desafío que no es el resultado necesariamente de una decisión ponderada?RELIGIONES DEL MUNDO 3

No es de extrañar que mucha gente busque anclaje en la religión, un norte en la fe que ofrece bienestar y paz interior a quienes se comportan de acuerdo con ciertos principios. En mi caso la tradición judía se convierte en una especie de Mezuzáh (pergamino sagrado inscrito a mano con dos porciones de la Torá. Se almacena en una funda protectora y colgado en los dinteles de las casas judías) que protegerá el hogar en el nuevo entorno.

Caso único es el de la familia observante de la tradición judía, porque al afiliarse a una sinagoga, consigue de inmediato una familia nueva y ampliada. En el caso de la sinagoga ortodoxa, la costumbre es la de acoger con fraternidad y cariño a una nueva familia, hecho que se traduce en invitaciones para compartir una comida de en el día del descanso que para  nosotros es el Shabat (es el séptimo día de la semana judía y el día de descanso y abstención del trabajo como ordenado por Dios. Shabat implica dos mandamientos relacionados entre sí: para recordar (zachor) y observar (shamor))., por ejemplo.

Al ser inscritos en un colegio comunitario los niños inmediatamente tendrán nuevas amistades, compañeros que comparten sus valores judaicos y sus padres tendrán la oportunidad de hacer nuevas amistades en la comunidad.

En última instancia, el denominador común para el pueblo judío es su tradición religiosa. Se leen los mismos capítulos en el libro  de la Torá que semanalmente tanto en Caracas como en Panamá, en Bogotá y Miami. La emigración se torna menos extraña porque el servicio en la sinagoga utiliza el mismo hebreo y los textos de los rezos son similares.

Me hace recordar de un letrero que años atrás Chase Bank tenía en su vitrina: “You have a friend at Chase”. Bank Leumi colocó en su vitrina: “You may have a friend at Chase, here you have mishpajá( del Yidish: familia)”. Un judío que emigra, siempre encuentra mishpajá (familia) en su entorno nuevo, que después del todo no es tan diferente, al menos en la religión que nos es común y que rige gran parte de nuestra vida, incluso hasta en los alimentos que ingerimos.

Está claro, quieres aliviar la transición, hacer el cambio de residencia menos traumático? ¡Afíliate a tu grupo religioso en mi caso una sinagoga!

AUTOR: Rabino Pynchas Brener

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