REENCUENTROPuedo resumir en tres palabras todo lo que he aprendido sobre la vida: la misma continúa.

Robert Frost

¿Qué significa un reencuentro para el emigrante?

Un reencuentro significa pasearse por el camino de los recuerdos; es ver qué ha pasado con nuestros cuerpos y nuestras almas desde que no nos vemos. El reencuentro crea expectativas: alegrías, tristezas, miedos, frustraciones. Cada uno imagina con qué que va a encontrar después de tantos años, y empieza a revisar cuáles eran la  expectativas de si mismo y de los demás: si se envejeció como se esperaba,  si se lograron las metas autoimpuestas, si la decisión de emigrar fue la más acertada.

Pero, ¿es igual el reencuentro del inmigrante cuando vuelve al país que dejó?  Yo pienso que es diferente, porque además de volver a ver compañeros o amigos de otra época, regresa a lugares conocidos que ha pasado mucho tiempo sin ver, sitios que le traen todo tipo de recuerdos y añoranzas, y que muchas veces ha  visualizado en su mente, tal vez idealizado y que ahora encuentra viejo y deteriorado, o todo lo contrario, nuevo y cambiado.

Cuántas veces ocurre que  la ansiedad  de la expectativa de lo que pensamos que vamos a encontrar es mucho mayor  que sorpresa de lo que encontramos, y uno se pregunta si valió la pena tanta preocupación.

El reencuentro nos hace descubrir  diferencias: el mejor amigo que dejamos  y resulta que hemos tomado caminos  muy diferentes y realmente no tenemos mucho en común, eso que nos mantenía como amigos, y que nos  permitía soñar con reencontrarnos, se imaginan la frustación al ver que la conversación se hace difícil;  los lugares que conocíamos de pequeños y que recordamos como sitios muy especiales  y que al  revisitarlos, encontramos que ya no son lo mismo, no nos impresionan como nos los habíamos imaginado.

Lo que si podemos hacer es tratar de redescubrir lo que si nos gustaba de esos amigos y sitios, porque esos recuerdos y sentimientos están ahí, obviamente les tenemos que dar la perspectiva de la actualidad, aceptar que tenemos caminos o visiones diferentes pero que sí tenemos una base común que nos unió por mucho tiempo y eso es lo que hay que revivir, es el bagaje que  llevamos con nosotros dondequiera que estamos. Y, sobre todo, no entrar en la competencia de quién tuvo razón, el que se fue o el que se quedó, porque si no se es capaz de sobreponer esa competencia, lo que quedaba de esas relaciones termina por destruirse.

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